Luego de 28 años de servicio la enfermera jefe de Salud Mental, Patricia Ulloa Vargas, le dice adiós a un hospital que la albergo toda una vida, y especialmente un hasta pronto, a un grupo de personas que se convirtieron en su familia por todos estos años, el equipo de Salud Mental Adulto del Hospital Puerto Montt (HPM).

En una ceremonia de despedida íntima y muy significativa sus colegas, familia y amigos, reconocen la labor y trabajo de esta mujer que siente un orgullo inmenso de ser enfermera y que menciona emocionada que, “si tuviera que volver a nacer elegiría ser enfermera nuevamente”.

La profesional afirma, “estoy muy contenta por la labor cumplida, que realice con mucho esfuerzo dedicación y sacrificio desde mi rol de enfermera. Trabajar en salud mental y como enfermera es una labor muy especial, con mucha dedicación con personas con dificultades especiales y complejas en un servicio donde debemos tratar de comprender y trabajar en equipo por ayudar a las personas que sufren estas enfermedades, realmente es un rol complejo pero si se realiza en equipo y todos aportamos la tarea se realiza con mejores resultado para el paciente”.

La profesional agradece profundamente el gesto de sus compañeros, familiares, colegas y amigos, “agradezco mucho la atención que han tenido conmigo, me sorprende pensé que me iría de otra forma debido a este 2020 en pandemia, pensé que sería más solitaria, pero veo que no fue así. Esta año ha sido difícil para todos e increíblemente para el sistema de salud, nos hicimos visibles como la primera línea, me emociona haber podido aportar en salud pública con mi granito de arena”.

Para esta mujer hija de enfermera, casada hace 39 de años con 3 hijos, de los cuales dos son varones y una dama, además de un nieto de 12 años; este fue su último año como enfermera del HPM una vida llena de compromiso por la salud pública.

Patricia Ulloa envía un mensaje a las nuevas generaciones de enfermeras y enfermeros que se inician en sus labores, “tienen que aportar su granito de arena, están preparados no lo deben dudar, quizás comprender que ser empleado público es un honor, somos hombres y mujeres de confianza del Estado de Chile, por eso es relevante ser responsables y tener un buen comportamiento laboral. Respeten, cuiden este hogar HPM que durante años los albergará y los años que ustedes decidan estar. Bienvenidos a ejercer la más hermosa de las profesiones: cuidar a los pacientes”.